Posteado por: serloock | diciembre 28, 2008

…me abandonó…

Poco a poco las cosas volvieron a su cauce. Las tenues notas musicales brotaron de nuevo afinadas y perfiladas al compás de una melodía incansable y elocuente. La lluvia se transformo en una niebla blanca y fresca, que se fue dispersando a medida que la tarde teñía de rojo el cielo.

Allí estaban las rojas y cálidas sonrisas del verano, las llamas fervientes del crepúsculo otoñal, y las quemaduras inherentes al granizo del invierno. Quizás un poco más frías que antaño, quizás mas controladas que en los inviernos pasados… y sin embargo estaban de vuelta, alimentadas por un fuego interior que parecía desafiar al núcleo ardiente de las estrellas que punteaban el firmamento.

También estaban los niños que jugaban gráciles en el parque con sus padres arropándoles en el calor de sus brazos, y parecían volver a ser felices. Ya no lloraban, ni gritaban, ni se perdían en la estela de una lágrima que palpitaba en el viento.

Que bello sentirlo todo de nuevo…

El tiempo me había jugado una mala pasada, una tirada de dados perfecta que había dado la vuelta a la partida, había tornado las cuentas y ahora tocaba mover a mi ficha de hielo, que al compás de la melodía y con el rugir del viento, comenzaba a derretirse en un baile de lágrimas sin aparente sentido.

De pronto me di cuenta de su ausencia…

La vi tan clara como la más reluciente de las señales, como la más cruda de las realidades. Él no había vuelto, y su marcha ponía en peligro todo cuando tenía de nuevo en mis manos. Su ausencia hacía tambalearse los cimientos de todo cuando era importante para mí.

Pero él no había vuelto,… y parecía no querer volver…

Y ahora por fin… comprobé cuan dependiente de su cuerpo era…

…me había dejado solo…

Posteado por: serloock | diciembre 17, 2008

Atrapado en el tiempo

¿Alguna vez has tenido la sensación de vivir atrapado en el tiempo? ¿De haber caído preso del continuo pestañear de la monotonía?

A veces cuando me despierto por las mañanas tengo la sensación de vivir en una extraña película que se repite sin llegar nunca a terminar, con el continuo esperar de un momento que parece que siempre está a la misma distancia, en el mismo futuro próximo pero inalcanzable.

Las mismas calles, la misma gente, las mismas clases, las mismas tardes, las mismas noches, los mismos recuerdos, las mismas ilusiones… Si no tiene sentido vivir dos días iguales,… ¿Dónde encontrar el sentido a vivir semanas iguales, meses iguales? ¿Qué hacer si el mismo principio que le da sentido a todo se repite incesantemente hasta aburrir? ¿Qué ocurre cuando se cumple esa meta que llevabas tanto tiempo esperando y de pronto te quedas vacio y ya no sabes que buscar? Y si sabes que ese momento se acerca… ¿Cómo te preparas? ¿Cómo lo vences?

A veces cuando me despierto desearía seguir durmiendo, seguir echado en la misma cama, del mismo cuarto, de la misma casa. Escucho caer la lluvia y el sonido de todas las gotas me parecen iguales, con el mismo compas rítmico de un reloj de pared que se ha quedado atascado a tan solo un segundo de un nuevo día que no llega.

Y una vez más recurro a las mismas veintisiete letras de siempre, con las que narrar casi con las mismas palabras, los mismos sentimientos, de la misma persona que sigo siendo desde hace tanto tiempo…

Y una vez más, no tengo tiempo…

Posteado por: serloock | diciembre 14, 2008

Lo echaba de menos…

He vuelto a pisar las orillas de la charca que antaño abandoné. He vuelto a pisarlas con los pies descalzos, y de nuevo he sentido mi vida pasar ante mis ojos como gotas de agua que caen al llover.

Me di cuenta de pronto del tiempo que había pasado, de cuanto me había cambiado el trascurrir de los días y los meses. Me sentí solo, tan solo que la noche al instante se vació de estrellas. Pero no estaba triste, algo dentro de mí latió con fuerza, con ferocidad, con un crepitante llamear de un fuego inextinguible.

Entendí cuando había echado de menos estarlo, sentirme aislado de todo. No es que estuviera solo físicamente, ni que nadie ocupara mi mente, no… Estaba solo en el mayor sentido de todos, tenía la capacidad de estar conmigo, de escuchar mis pensamientos, mis ideas, mis temores, mis lamentos.

De pronto noté una fuerza tan potente que me hizo estremecer, me sentí capaz de todo, dueño de todo cuanto me rodeaba. Me sentí capaz de elevar mi muralla hasta los cielos de un color tan negro y puro que no hubiera luz que pudiera atravesarla. Capaz de decir adiós, de romper los lazos que me ataban, de secar cualquier lágrima que intentara brotar de mis ojos.

Y sin embargo no hacía falta, no necesitaba un escudo si era capaz de crearlo llegado el momento. Mi mayor defensa ya no era la indiferencia ni la oscuridad. Mi mayor defensa estaba ahora clara.

Y ya no parecía haber vuelta atrás…

Posteado por: serloock | diciembre 13, 2008

Iniciando las despedidas…

Aun recuerdo la primera vez que me dijeron que los amigos son eternos, cuando me dijeron que un amigo está siempre que lo necesitas, que cuando te desvías de tu rumbo él siempre está esperando que vuelvas y te perdona, te perdona porque es eso lo que hacen los amigos…

Recuerdo que jamás creí en esas palabras edulcoradas y adornadas con más mentiras que verdades. Y cada año que pasa encuentro una nueva prueba del engaño, de la farsa. La amistad es lo más frágil que hay, ni tan siquiera el amor lo es tanto.

Miró a mi alrededor y me encuentro con mis amigos, están todos, a quienes admiro, a quienes aprecio, a quienes respeto. Estamos todos juntos, codo con codo, en un cruce de caminos. Puedo oír como respiran, como hablan, como cooperan. Y sin embargo todos han elegido ya caminos diferentes, todos inconscientemente han firmado ya su propia despedida y sin saberlo han comenzado a andar hacia el olvido.

¿Hablar con ellos? Es cierto, no servirá de nada. No se puede unir una relación que ya ha comenzado a separarse, no se puede mantener a la fuerza, no se puede hacer nada…

Quizás ha llegado ya la hora de este grupo que tan buenos ratos a pasado. Pongamos como culpable al tiempo, pues no tiene sentido culpar a nadie más que a él.

Y es que la amistad es frágil, no aguanta el desgaste ni te espera siempre.

Y los grupos aguantan mucho menos…

Posteado por: serloock | diciembre 9, 2008

Derritiéndose como el hielo…

La primera gota de agua que cayó sobre mi rostro fue lo que me alertó del cambio. Una gota de agua fría y etérea como la misma bruma, que brotó de la superficie helada de mi barrera pulida, como la nota aguda que se arranca del último tocar de una trompeta antes de ser destruida.

Miré inconscientemente hacia arriba y observé cohibido mi escudo, una enorme masa de hielo perfectamente pulido y de un color negro azabache que haría palidecer de miedo a la oscuridad más densa. Era hermosa pensé, sombría y aterradora sí… pero hermosa, perfecta, intocable, siempre tan dura, tan resistente, tan fría, tan infranqueable, tan inmensa…

Ahora sin embargo se derretía, su majestuosidad caía bajo el poder de un fuego blanco e incontrolable, que lo quemaba todo a su paso. El hielo negro se quebraba, se fundía y evaporaba a cada segundo, a cada suspiro.

La luz blanca impactó en mis ojos como un torrente de energía implacable que abrazó mis ojos y me dejo ciego. Escuche resquebrajarse toda la muralla, y cerré instintivamente mis cegados ojos para protegerme, al tiempo que miles de pedazos de hielo negro y afilado se abalanzaban sobre mi cuerpo ahora indefenso.

Noté cada trozo de mi escudo impactar sobre mi cuerpo rasgándolo, quebrándolo, dañándolo, fundiéndose con él… Pero también sentí calor, un calor nacido del fuego que ahora se alzaba real ante mí con todo su esplendor. Noté su fuerza en cada centímetro de mi piel, su calor, su belleza.

De pronto me sentí completamente acogido en su inmensidad, protegido entre sus brazos cálidos.

Y cuando pude volver a abrir los ojos esperanzado,… mi cuerpo estalló en llamas.

Posteado por: serloock | septiembre 14, 2008

Encerrado tras un beso

Un beso dulce y cálido a la vez roza mis labios ardientes con pasión. Mi lengua se entrelaza con la suya en un baile candente e interminable de nuestras bocas. Una sensación de calor asciende por cada centímetro de mi piel haciéndome estremecer. Una sensación de seguridad se apodera de mi con rapidez despejando mi mente de toda preocupación. Mantengo los ojos cerrados con fuerza en un intento por mantenerlos cerrados para siempre.

Pero un fuerte ruido a lo lejos me hace abrirlos haciendo que todo el calor se desvanezca. Frenando los escalofríos de una forma rápida y macabra que me hace caer de rodillas al suelo.

A mi alrededor cuatro paredes blancas delimitan una habitación cerrada de tan solo cuatro metros cuadrados. Apenas tengo espacio para acostarme, para escuchar los latidos acelerados de mi corazón volver lentamente a su ritmo normal. La pequeña ventana circular del techo es suficiente para iluminar la pequeña estancia, y sin embargo su cristal semitintado de blanco no permite contemplar el cielo, ni la luna, ni los pájaros.

La sensación del beso ya se ha quedado aislada en un recuerdo lejano. Aquel ruido que me hubo arrancado de mi fantasía se ha callado, dando paso al mas sórdido de los silencios.

Ya no soy capaz de llevar la cuenta del tiempo aquí encerrado entre las paredes blancas de mi mente dormida. Y sin embargo sonrío y río cuando estoy con la gente, cuando hablo por teléfono o por el messenger, cuando pueden verme y tengo que mantenerme sereno y alegre.

Y sin embargo nunca salgo de mi habitación blanca e inerte, donde sueño despierto cada día, con un beso que me despierte.

Posteado por: serloock | septiembre 6, 2008

La Escritora

Este relato va dedicado a los que leen, a los que escriben, a los que sueñan, a los que ríen, a los que lo intentan, a los que apoyan,… a los que viven.

Pero más allá de todos ellos, va dedicado a mi escritora.

La suave tinta del bolígrafo se deslizaba rauda por el papel amarillo papiro de su cuaderno personal. Trazaba letras perfiladas con una caligrafía cuidada al milímetro, perfecta, pura, única. Cada vez que la punta se elevaba del papel se podía oír el suspiro del viento al secar la tinta con una suavidad nacida de cada palabra escrita.

Cada letra que contorneaba se unía a las demás en un continuo baile de figuras anónimas, que al juntarse adoptaban la identidad mística de una historia por contar. Cada palabra relataba un minúsculo detalle extra del paisaje otoñal que se comenzaba a perfilar a lo largo y ancho de la habitación de la joven.

A cada coma se realzaba el color de las hojas cálidas que caían de los enormes arboles ancestrales, que bordeaban el pacifico rio que descendía de la inmensa montaña. Cada párrafo hacía brotar algo nuevo en el paisaje, una nueva ave de blancas plumas que volaban al son incansable de la música que hacía el bolígrafo al deslizarse entre sus dedos.

La habitación se transformaba en apenas unos segundos, en un universo de años de historia y majestuosidad. En un paisaje de fantasía y realismo a la par. En un escenario de colores oscuros y claros, que se enroscaban en las paredes que rodeaban a la escritora aquella noche de caluroso verano.

El sonido de las hojas al pasar se fundía con el de las aguas al caer rio abajo, con el de los pájaros, y con el del mar del horizonte.

Cuando la escritora puso el último punto de aquel día, se dio la vuelta un instante para contemplar el mundo que había creado, a buscarle cualquier minúsculo fallo que se pudiera arreglar quizás con una puntuación diferente o con algún adjetivo más.

Finalmente cansada, tapo el bolígrafo para que no se secara y cerró con suavidad su cuaderno de hojas color papiro. Y cuando lo hizo y se levanto para ir a la cama, su habitación volvía a tener solo cuatro paredes, y una mesa de pino al lado de la ventana.

Ojala todo el mundo fuese capaz de sentir la magia que hay en las palabras pensó, y sin más se quedo dormida.

Posteado por: serloock | agosto 21, 2008

Los días se oscurecen…

Los días se tornan negros, afilados, punzantes… La noche se funde con el día en una macabra sonrisa de estrellas, en una fusión de sol y luna, en un apagón inminente.

El cielo comienza a llorar, y sus lágrimas se entrelazan por senderos de arena negra azabache forjando sinuosos caminos de la montaña al mar.

Las aguas de la orilla se calma lentamente hasta quedar inmóviles como una fina y oscura capa de cristal tintado que se extiende mucho más allá del horizonte y que se lleva con ella el sonido de la lluvia al caer, quedando mis últimos lamentos enmudecidos por un silencio ensordecedor que arranca un ultimo suspiro a la noche en forma de brisa marina empapada en sal.

El intento inútil por llorar hace brotar finas gotas de sangre roja esmeralda de mis ojos, delineando éstas mis párpados en su descenso hasta el suelo de mármol gris sucio y desgastado.

Mis rodillas chocan contra él sin arrancarle una misera nota de sonido que pudiera amainar el silencio que envuelve la penumbra de la casa con sus alas de soledad y rabia decoradas con la angustia del tiempo que pasa y pasa sin detenerse ante nada ni nadie.

Macabra imagen se dibujaba contra el espejo roto de la pared de enfrente, donde pude ver mis ojos llorar sangre mientras sujetaba con fuerza un cuchillo empapado en lágrimas de una transparencia tan pura como el agua de mar.

Pronto mi vista se nubla tras un torbellino de tonos grises rojizos que se funde finalmente en un negro puro y perfecto.

Así fue como desperté del sueño llorando en mi cama tumbado, rezando por no despertar nunca más del sueño. Por no tener que vivir más en aquella realidad.

Posteado por: serloock | agosto 13, 2008

Ojalá dejase de llover…

Llueve.

Recuerdo que hubo en tiempo en que la lluvia me parecía hermosa, juguetona, alegre, incansable, feliz… Ahora sin embargo la encuentro triste, amarga, como si fuesen millones de lágrimas que lanza el cielo al llorar.

Me tapo la cabeza con la manta, no quiero ver llover, no quiero imaginarme bajo la lluvia contigo y darme cuenta de que es imposible. Tampoco quiero oírla, pero el sonido incesante de las gotas de agua rompiéndose en el suelo atraviesa la manta y me quema por dentro.

Debajo de mi manta no hay mucha luz, tan solo la justa para comprobar que estoy completamente solo en la cama. Puedo ver sin dificultad las cuatro esquinas y el borde de las sabanas, y todo ello gracias al débil resplandor de la luna que consigue atravesar la manta.

¡Pero que frío que hace! ¿Llorará por eso el cielo? ¿O será que echa de menos sentir en el viento el contacto de nuestras manos? ¿Llorará porque sabe que hace demasiado tiempo que no consigo soltar una lágrima y quiere regalarme las suyas?

Cuatro y media marca el reloj en mi improvisada mesilla de noche. Tengo que dormirme como sea, cerrar los ojos y no pensar, tratar de no escuchar la danza mortífera de las gotas de agua contra el escenario que es mi ventana.

Y entre gota y gota, entre nota y silencio, me duermo sin soñar o sin recordar el sueño.

Y a la mañana siguiente despierto temprano, retiro la sabana y la manta de mi cara, y observo como amanecer en el horizonte a través de mi ventana.

Me levanto ya sin ganas, y comienzo un nuevo día sin tan siquiera darme cuenta de que el suelo de la calle está completamente seco. Anoche no llovió y lo sé, ya no me resulta raro. A veces la lluvia que veo caer se me antoja demasiado real para recordar que me la estoy imaginando.

¡Que tontería pensarán! Tan solo son lágrimas que no consigo derramar.

Posteado por: serloock | agosto 9, 2008

¿Donde estás?

Anoche miré a mi lado y ya no estabas conmigo. Mi cama se encontraba desierta, solo ocupada por mi cuerpo encogido en una esquina. Se me antojo raro no tener tus brazos abrazándome, no tener tu rostro apoyado en mi pecho, no tener tus labios a pocos centímetros de los mios, el tener frío…

Y otra vez caí en la cuenta de que nuestro tiempo juntos se había ido, sin vacilar ni por un instante, sin treguas, sin descansos. El tiempo juntos se me había escapado de las manos como el agua corriente que cae por una cascada que da al mar.

Ahora el mar vuelve a separarnos, como siempre, como si nuestro destino fuese no poder estar juntos.

¿Por qué nos conocimos entonces si no podíamos seguir juntos? ¿Por qué me enamoré de ti y tu de mi? ¿Es justo no poder verte más que en fotos ahora que la distancia vuelve a interponerse?

Soñé durante días, semanas y meses el verte, el tenerte junto a mi sin nada que nos separase.

El sueño se hizo realidad… y acabó.

Ahora solo puedo esperar.

« Newer Posts - Older Posts »

Categorías